domingo, 22 de enero de 2017

Ella


Nació un dia de Primavera. Un dia en que todo estaba florecido y lleno de lindos colores.
Parece que tenía ganas de salir al mundo, a enfrentarse a la vida, porque se adelantó un mes al nacer.

Era la tercera en una familia de clase media. Luego llegarían dos hermanitas más. (Lo que hizo que a partir de ahí, cuando su padre contestara el teléfono dijera: -Villabraga, ¿diga?)

Vivían en una casa grande  de tres pisos, en dónde fueron muy felices hasta que el alcohol empezó a hacer mella en su  padre. Un señor  muy autoritario,  pero  muy  cariñoso  y  simpático también .(Sobre  todo si tenía alguna copita de más)
Ella lo quería mucho,  lo admiraba y  lo respetaba. Pero sabía en el  fondo,  que ese  respeto  hacía pareja con el miedo. Miedo a que ese señor tan simpàtico bebiera esa copa de más que hacía que se transformara en una persona cruel,  y que  por una  simple  nimiedad, convirtiera  ese hogar en una casa llena de gritos y terror.
Su madre, una incansable luchadora.  No le quedaba más remedio que  hacerse fuerte, ya que tenía cinco hijas  y una casa que sacar adelante. Era muy protectora con ellas, quizás demasiado...
Una magnífica  madre que se desvivía por  mantener a su familia unida. Ella  sóla se encargaba  de bañarlas, vestirlas, llevarlas y  recogerlas del  colegio  (teniendo en cuenta que antiguamente  tenían clase por las mañanas y por las tardes, y que tenían que  volver a almorzar  a su  casa a  mediodía). También , iba  a  las reuniones  del colegio,  les preparaba  las comidas de  cada día,  las acostaba,  las  llevaba  al  médico, se  pegaba   las  noches  en vela  cuando  enfermaban,  las  llevaba  a  los  cumpleaños y un largo etc... Pero no le quedaba tiempo a la pobre para jugar con ellas.
Su  padre era   el que trabajaba  y  traía el   dinero a casa. Y de vez en  cuando, cuando no estaba malhumorado  y llegaba gracioso  a casa, entonces  jugaba con ellas...
Era divertido cuando se tiraba con ellas encima de  un colchón escaleras abajo, o cuando se ponían todos el bañador y se bañaban con espuma dejándolo todo perdido... En esos momentos la casa se llenaba de risas y se respiraba un ambiente alegre y feliz... ¡Que  pena  que no  fuera  siempre  así!.
Hubo un tiempo en que se pudieron permitir tener una señora que les ayudara con las labores de la casa. Cuántas discusiones de los señores se aguantó la pobre Chona... Las niñas la querían mucho.
Era muy buena con ellas y ayudaba mucho a su mamá.
También hubo otras, pero ninguna se podía comparar con Chona. Bueno, había una que les hacía pastelitos de barro  jugando con  ellas en el jardín. Pero muchas de  ellas le  causaron  más de  un problema a mamá.  Como la  "traga agujas". Esa mujer  tenía un  problema  muy grave. Cómo se encontrara una aguja de coser mientras limpiaba, se  la ponía en la boca  para sostenerla  mientras acababa de limpiar (en vez de tirarla) y seguidamente, no sabían cómo pero acababa tragándosela.
Cuántas veces tuvieron que llevarla al hospital ...y por supuesto no duró mucho allí...

continuará...

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